Hace años Emilio Muñoz, un buen amigo de Villanueva del Río y Minas, organizó una excursión a estos restos arqueológicos situados cerca de su localidad natal en la sierra norte de Sevilla. Los restos, que aún se están excavando, pertenecen a una ciudad romana denominada “Municipium Flavium Muniguense” pues recibió el título de municipio del emperador Vespasiano de la familia Flavia, alrededor del año 70 de nuestra era. No obstante, los arqueólogos fechan la ciudad romana en el siglo primero antes de Cristo, construida sobre otra ciudad anterior ibera, que se construyó para la actividad minera de extracción de cobre y de hierro, actividad que continuaron los romanos hasta el siglo tercero. Así que un domingo nos pusimos en marcha doce visitantes, pertenecientes a tres familias. Dejamos los coches en un apeadero ferroviario cerca de la entrada de la finca privada, perteneciente a un ganadero de reses bravas, que deja pasar a los visitantes de la visita cultural. El primer dilema fue poner atención durante los veinte minutos del recorrido por la finca, por si el mayoral ese día tenía las reses bravas en el camino de Munigua, lo que hubiera supuesto un punto de emoción a la visita. Afortunadamente no había reses ni bravas ni mansas en dicha ruta. En el recinto arqueológico, rodeado de un espeso alcornocal no había nadie, ni excavando, ni de visita. Así que anduvimos por todos lados sin control, pero respetando en lo posible, media docena eran niños, lo que veíamos. Una enorme construcción, ahora denominada Santuario de Terrazas, estaba situada en lo más alto de la colina. Por un lado, el santuario tenía un muro de más de diez metros de altura, para sostener el terreno. Además, hay restos de templos, el foro con su basílica, unas termas y algunas casas, ahora más reconocibles que cuando fuimos. Llegada la hora adecuada nos sentamos a comer y beber el almuerzo frío y las bebidas, que llevábamos. El camino de vuelta estaba también libre de ganado, por lo que llegamos al coche sin sobresaltos. Echamos un buen día de campo.