Cuando hice este viaje a Amsterdam y alrededores, a los Países Bajos le llamábamos Holanda, cuando este es el nombre de dos de las provincias de dicho país: Holanda septentrional y Holanda meridional. En la primera está Amsterdam, la ciudad más poblada y de mayor importancia económica del país, y La Haya, capital del reino de los Países Bajos, y en la meridional está Roterdam, primer puerto europeo en volumen de mercancías. Los romanos llamaban belgas a las tribus celtas que habitaban al norte del Sena y al sur del Rin. Y galos al resto de tribus celtas al sur del Sena y oeste del Rin. Al norte y este del Rin las tribus eran germanas. Pues bien, según esta clasificación romana, los Países Bajos tienen tres provincias belgas (Zeelanda, Brabante del norte y Limburgo), y el resto germanas. Ana y yo hicimos una excursión a Amsterdam de tres días y dos noches, saliendo desde el aeropuerto de Sevilla. Nos alojamos en un pequeño hotel en la parte más antigua de la ciudad en el barrio Joordan, frente a uno de esos canales que rodean el centro de la ciudad. La habitación no era muy grande, pero acogedora, y sobre todo céntrica. La primera tarde la dedicamos a patear el centro de la ciudad. Lo que más nos llamó la atención es la enorme cantidad de bicicletas, por todas partes, por la calle, atadas en las barandillas de los puentes sobre los canales, aparcadas en cualquier espacio, y la mayor cantidad en un aparcamiento especial en la estación del ferrocarril, de autobuses, del metro y marítima, todas juntas en la estación central. Paseando entre canales estrechos y casas muy bonitas, nos acercamos a la famosa y amplia plaza Dam, donde concurren calles comerciales, el palacio real, la Nieuwe Kerk (iglesia protestante en desuso religioso) el monumento a los caídos en la segunda guerra mundial, el museo de cera madame Tudsauds, y famosos hoteles. Seguimos caminando hasta llegar cerca de la estación central, donde vimos el enorme aparcamiento de bicicletas de la estación. Allí contratamos una excursión en barco y autobús para el día siguiente. Saliendo por la mañana del hotel, en dirección al lugar desde donde salía la excursión, pasamos por el mercado de las flores, aún sin montar. La excursión comenzaba en autobús, que nos llevó a varios kilómetros de Amsterdam, hasta Zaanse Schans, que es una zona donde hay grandes molinos de viento de los que regulan el nivel de agua de los canales que recorren esta provincia. La mayor parte de la Holanda septentrional está bajo el nivel del mar, protegida por grandes diques, y regulado su nivel por estos enormes molinos. Son muy bonitos de ver. Caminando nos llevaron a una fábrica artesanal de zuecos de madera, famoso calzado rural aún en uso. Junto a la fábrica de zuecos nos llevaron a una quesería, donde nos enseñaron todo el proceso para hacer los quesos, hicimos catas de las variedades que allí se producían, y luego podías comprar queso o instrumentos para su consumo. Yo compré, además de queso, un cortador de lascas, que aún uso, y un pequeño rallador de poca utilidad, pero con mango muy bonito. Tras la quesería nos llevaron en autobús a Volendam, pueblo pesquero donde hay personas vestidas con trajes tradicionales, para ser fotografiados. Allí comimos en una taberna, tras pasear durante un buen rato entre bonitas casas en calles muy tranquilas. En el puerto de este pueblo nos montamos en un barco, que nos paseó por el lago que lo conecta con Amsterdam, y nos llevó al pueblo pesquero de Market, situado en una islita entre Volendam y Amsterdam. Un pueblito pesquero con bonitas casas entre pequeños canales, con jardines, huertos. Y patos Tras la visita, el barco nos llevó al centro de Amsterdam. Como aún era por la tarde paseamos junto al río Amstel, donde vimos muchos barcos de recreo navegando, y otros más grandes y anclados, que eran viviendas. Llegamos hasta el antiguo puente de madera, llamado puente delgado, la plaza Rembrandt con la escultura del famoso pintor en el centro, y otros grandes edificios de bella fábrica. Al volver para nuestro alojamiento tuvimos la ocasión de ver el mercado de las flores abierto. Bellísimos los macetones con todo tipo de flores de variados tamaños y colores. Nosotros compramos algunos bulbos de tulipán y otras especies para cultivar en casa. Al día siguiente nos fuimos de museos. Tomamos un autobús que nos llevó hasta la gran explanada/parque en la que se encuentra el Rijksmuseum y el museo Van Gogh. El primero de ellos está en un impresionante edificio neogótico construido en el siglo XIX. En el pasillo de entrada hay un cristal donde la figura de una persona, que no se ve con detalle porque está esmerilado, pinta con rotulador y borra las agujas del reloj cada cinco minutos, dentro de una esfera también pintada. En realidad, es una proyección continua en marcha desde la apertura hasta al cierre del museo. Curioso comienzo. Dentro están las obras de Rembrandt, Vermeer, y otros pintores de los Países Bajos, que naturalmente no se pueden filmar. La joya del museo es el famosísimo cuadro de Rembrandt “La ronda nocturna” que impresiona por su tamaño y su calidad pictórica, en el detalle de los uniformes y el tratamiento de la luz y de las sombras. Luego están también “La lección de anatomía” y un autorretrato como “El apóstol San Pablo”, entre otras cuarenta obras más. De Vermeer está “La lechera” y “La callejuela”. Su más famosa “Joven de la perla” está en un museo de La Haya. El Rijksmuseum alberga también una enorme biblioteca, dibujos, grabados, muebles antiguos, porcelanas orientales, y otros objetos decorativos. Muy cerca del Museo Nacional, que es lo que significa Rijksmuseum, está el Museo Van Gogh, en un edificio mucho más moderno. La colección de este museo consta de más de doscientas pinturas de Van Gogh, cuatrocientos dibujos, y obras de otros autores conocidos impresionistas: Gauguin, Manet, Monet, Millet, Pissarro, Toulouse Lautrec. De Van Gogh están: “La habitación de Arles” “Los girasoles” “Los comedores de patatas” “Huerto en Montmartre” “Autorretrato”. Impresionante colección. Tras los museos volvimos al centro de la ciudad. Ese día había jugado la selección holandesa un partido de clasificación de la Eurocopa, y había numerosos aficionados con sus camisetas naranjas tomando cervezas en los bares, celebrando la victoria de su equipo. Nosotros aprovechamos para darnos un garbeo por el céntrico “Barrio Rojo”. Famoso barrio donde en escaparates se muestran las prostitutas, y contiene abundantes tiendas de objetos relacionados con el sexo, conocidos como “sex shops” Nosotros entramos en uno y curioseamos las vitrinas. Tras la breve visita sacamos los billetes para un barco que realizaba un recorrido por los canales de una hora. Nos pasaron por los más concurridos y por el mismo río Amstel. El guía nos señaló la casa de la célebre Ana Frank, cuando pasamos por delante. Tras la intensa jornada, cenamos y nos fuimos a dormir. Al día siguiente temprano nos recogieron para llevarnos al aeropuerto. Vuelta a casa.