Menú Close

Cervera del río Alhama

El río Alhama es un afluente del Ebro por la margen derecha. Nace en la provincia de Soria, pasa a la comunidad de La Rioja, entra unos kilómetros en la de Navarra, y desemboca en el Ebro en la localidad riojana de Alfaro. Baña las poblaciones riojanas de Aguilar, Cervera, y Alfaro, y las navarras de Corella y Cintruéñigo. En el término municipal de Cervera el río Alhama recibe dos afluentes el Linares y el Añarraza. El río Alhama tiene varias fuentes de aguas termales, tanto en su nacimiento como en las Ventas del Baño, pedanía de Cervera, y fuente de agua sulfurosa en el balneario de la Albotea, también localizado en el término de Cervera. El río Alhama, después de bañar las fértiles huertas de Aguilar y Cervera, y antes de bañar las tierras de Cintruéñigo, Corella y Alfaro, emite un canal de riego para las huertas de Tudela; proporcionando vida, trabajo y producción agrícola a todas estas poblaciones. Una de las localidades más importantes de este valle es Cervera. Sus fueros fueron concedidos en el año 1117 por Alfonso I el Batallador, rey de Aragón y Pamplona hijo de Sancho Ramírez, y la denominó como tierra de ciervos. Hace un mes la prima de mi mujer y su marido nos han obsequiado con su hospitalidad durante unos días. Cervera es cabecera de la comarca homónima, está situada a los pies de la sierra de Alcarama en el sudeste de la Rioja, y tiene 152 Km cuadrados. El río Alhama la atraviesa y riega el fondo del valle, más o menos ancho según la orografía del terreno. Fuera del valle el terreno es montuoso abrupto y seco, con flora típica del monte, como romero espliego tomillo manzanilla carrascas y pinos…y fauna salvaje como buitres jabalíes corzos ciervos, liebres codornices perdices… Naturalmente la caza es una afición muy querida por los habitantes de esta localidad, que preparan sus perros y sus escopetas para cundo caiga la veda de cada especie. Dentro del valle la tierra está cultivada con hortalizas, frutales de varios tipos y vid. La población actual es de dos mil y poco de habitantes, tres veces menos que hace cincuenta años, cuando esta población era famosa por su industria de fabricación de la alpargata de esparto, que se cultivaba, se preparaba la cordelería y se confeccionaba la alpargata por muchos habitantes de esta localidad. El cambio de materia prima para su fabricación hizo que se dejara de cultivar el esparto, y con la mecanización de la confección de la alpargata descendió el número de trabajadores dedicados a esta industria. Hay en Cervera un par de fábricas de alpargatas, y un museo sobre la historia de la misma.  También hay una bodega que comercializa un excelente vino con la marca Piedralén. Cervera está situada en un estrechamiento del valle del río Alhama, bajo la peña del castillo, donde se observan algunas ruinas de su muralla. De la peña rio abajo está el barrio de San Gil. De la peña río arriba está el de Santa Ana. Ambos son patrones de la localidad y celebran fiestas en sus fechas. La ermita de la Virgen del Monte, situada sobre el barrio de San Gil, también es muy visitada por los feligreses y celebrada su festividad. En el más pequeño barrio de San Miguel se encuentran los restos de una nevera medieval: Construcción circular y abovedada en la que se introducía y apisonaba la nieve del invierno, para conservarla hasta el verano. La peña esta horadada por multitud de cuevas, que fueron usadas en otros tiempos como infraviviendas, y ahora como sitios de reunión de peñas de jóvenes o de familias. El barrio de San Gil río abajo termina en la plaza de toros, la más antigua de La Rioja. Al lado de la plaza de toros está la antigua granja de pollos del Salaillas, padre de mi anfitrión, y compañero de vinos previos a la celebración de un bautizo malagueño. Cervera, aparte de su núcleo poblacional central, que estoy describiendo, tiene varias pedanías alejadas de dicho núcleo: el Rincón de Olivedo o Las Casas, Valverde, Cabretón y las Ventas del Baño, nombrados de mayor a menor número de habitantes. En Valverde, cerca del Moncayo, La Rioja limita con Aragón y Navarra en un mojón que llaman de los tres reyes. Pues en este lugar se reunieron a instancias del Papa Celestino III en 1196 Alfonso II de Aragón, Sancho VII de Navarra y Alfonso VIII de Castilla-León, para labrar una alianza que acabara con las rencillas locales, y que formalizó el ejercito conjunto que derrotó a los Almohades en la batalla de Las Navas de Tolosa. El punto de reunión fue elegido para que ninguno de los reyes saliera de su territorio. Mi anfitrión tiene su casa junto a la iglesia de San Gil, el edificio más visible de Cervera. Su nave está construida en sillería y en estilo gótico tardío, y la sacristía y alguna capilla en estilo barroco. Una torre de tres plantas materializa su visibilidad, y en el más alto piso el cuerpo de campanas ha sido motorizado de nuevo, sonando, aparte de los repiques a misa, difuntos, novenas y otros actos religiosos, las horas y los cuartos a lo largo de todo el día, incluida toda la noche. No obstante, el exacto conocimiento de la hora nocturna me permitía dormir sin problemas. El barrio de Santa Ana tiene un eje principal llamado calle Mayor de Santa Ana, que lo vertebra desde la iglesia hasta la base de la peña. La iglesia de Santa Ana es de sillería y combina trazas de gótico tardío con otras renacentistas. Su retablo mayor, de cuatro alturas y cinco calles es una obra muy meritoria, tanto la talla de la Santa, como las pinturas que lo decoran. También está dotada esta parroquia de coro alto y órgano, dándole porte de colegiata. Desde Aguilar del Río Alhama hay una ruta verde de unos doce kilómetros para hacer senderismo o cicloturismo, que atraviesa Cervera y llega valle a bajo hasta el balneario de la Albotea. Está en la orilla derecha del río, al borde la huertas y cultivos, y bajo los barrancos donde anida el buitre. Aunque nos coincidió con la ola de calor, la vida en Agosto en Cervera es muy agradable, por el pacífico entorno, por sus sombreados parques y jardines, y por la amabilidad de sus gentes. Tomar una cerveza al atardecer en la terraza del bar Bolos, junto al río Alhama y frente a las piscinas es muy acogedor. También es entretenido si además suena una charanga, y los jóvenes se disfrazan ese día. Comer en La Rubia o en Diabel es tan agradable como hacerlo en casa de José Manuel y Rosa, nuestros anfitriones. Él es cocinero de experiencia y grandes recursos. El ayuntamiento, las escuelas, y la biblioteca pública son edificios modernos, y reconocibles en el callejero municipal. Una curiosidad de Cervera es la existencia de una peña del Atletic club de Bilbao formada por doscientas cuarenta socios, según nos contó su presidente el señor Serrano, carnicero de la localidad, que confecciona excelentes chorizos, doy fe. Nos enseñó el escudo de la peña, la mitad de arriba es la parte superior del escudo de Cervera: un árbol y un ciervo. La mitad de abajo es la mitad inferior del escudo del Atletic, creando una curiosa combinación. Nos contó con pasión el viaje a Bilbao para celebrar el último título de copa del club de sus amores. Hicimos durante nuestra estancia dos excursiones la primera fue asistir a la suelta de vacas bravas en las campas de Valverde. Cerveranos a caballo con garrocha, en motos de monte, vehículos todoterrenos y algún que otro cuatriciclo (moto de cuatro ruedas o quad) van siguiendo a las vacas que se dispersan por el monte, tratando de que no invadan la carretera o zonas habitadas. Cuando las vacas están capturadas: cansadas, amarradas o rodeadas, viene el camión que las trajo y hasta bueyes mansos para recogerlas y devolverlas a su ganadería. Algunos arriesgan en esta jornada y la camioneta pick-up del peluquero se llevó un bollo en la puerta derecha por la embestida de una de las vacas. La siguiente excursión fue visitar los restos arqueológicos de “Contrevia leukade” ciudad celtíbera aliada de la cercana Numancia en el siglo tercero antes de cristo. Se han reconstruido una de sus puertas, los torreones que la flanquean y algún paño de muralla. Antes de llegar a las ruinas visitamos el pozo largo, lugar pintoresco del río Alhama en el que se puede ver una cascada ancha y de más de metro y medio de altura y una poza para baño. Bonito lugar. Finalizada nuestra estancia nuestros anfitriones nos llevaron a Tudela para volver a Sevilla en ferrocarril. Por cierto, cuando en el trayecto del tren regional desde Tudela a Zaragoza paramos en la estación de Alagón, me acordé de que dormimos es ese pueblo cuando hicimos el descenso del Ebro mi amigo Jesús y yo cincuentaiseis años antes. Pero ya lo tengo contado en paleando por ríos y pantanos II.