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Algarroba

Los sábados por la mañana me gusta ver Agrosfera el programa de la 2 de TVE, que se encarga de informar sobre la situación semanal de los productos y productores agrarios y de pesca, de su generación transformación y comercialización. Lo repiten el martes en la misma cadena algo más temprano. También informan de las ferias de maquinaria, tecnología, y alimentación, de las  tendencias de los precios de carnes, cereales y aceites. El sábado pasado la sección “laboratorio de ideas” informó de que una empresa ha ideado un bizcocho sin gluten hecho al microondas, con harina de algarroba. El técnico en cuestión se deshacía en elogios sobre las bondades nutricionales del producto: Alto valor nutricional, aporte de fibras, proteínas, minerales, bajo en calorías, y un sabor parecido al chocolate. En ese momento “sabor parecido al chocolate” tuve un recuerdo de hace más de sesenta años. Mi madre al caer la tarde y si hacía bueno mandaba a sus cuatro varones a pasear unas horas, pastoreados por una muchacha, con el elevado objetivo de entretenernos, cansarnos, y descansar de ruidos, carreras y peleas durante unas horas. En uno de esos paseos pasamos por debajo de un algarrobo y le pregunté a nuestra vigilante que eran aquellas vainas tan secas y duras, que había por el suelo. La chica me contestó que era el fruto del algarrobo que tenía encima, y que con ella se hacía un sucedáneo de chocolate, más barato que el auténtico. Lo mordí e intenté masticar, y estaba duro correoso y con un lejano sabor agradable, a mi parecer muy alejado del chocolate. Por aquellos años a finales de los cincuenta la pobreza estaba muy extendida, y yo me enteraba que había familias con bajo nivel adquisitivo que tenían que recurrir a los sucedáneos, del chocolate con la algarroba, y del café con la achicoria, aparte de renunciar a otros muchos alimentos esenciales. Tras rememorar el suceso, reflexioné que si en aquellos tiempos se hubieran conocido los beneficios de la algarroba, los de menor poder adquisitivo hubieran degustado el sucedáneo de chocolate con menos desgana.